sábado, 1 de diciembre de 2012

Shide de Samhain IV

Eidan agacho la cabeza para enterrarla en su cuello. El aliento del hombre parecía fuego sobre su piel y ella dejo que la consumiera. Ascendió entonces desde el cuello hasta el lóbulo de la oreja, dejando a su paso un rastro de besos que hizo que ella se estremeciera de arriba abajo.

 A Aisling comenzó a darle vueltas la cabeza cuando Eidan la apoyo contra la pared y comenzó a quitarse lo que le quedaba de ropa. no pudo reprimir un gemido cuando el la estrecho entre sus brazos y sus cuerpos desnudos entraron en contacto.

Los duros planos del torso masculino se apretaron contra sus pechos, que se endurecieron aun mas al rozar el suave vello rizado del hombre.

 Aisling jamas había experimentado algo parecido a la sensación de la piel desnuda de Eidan pegada a la suya, aunque realmente había yacido con muchos hombres. De forma instintiva, se arqueó contra el calor abrasador del cuerpo masculino, movida por la necesidad de acercarse aun mas a el.

 El hinchado miembro del hombre la presionaba el vientre y cuando Eidan dejo escapar un profundo gruñido, ella sintió reverberar el sonido a lo largo de todo su cuerpo, de manera que pudo sentir el placer de el como si fuera el propio.

 Los ojos de Eidan se oscurecieron cuando tomo sus pechos en las manos.Inclino la cabeza y se llevo el derecho a la boca, Aisling gimió en cuanto su lengua giro alrededor del endurecido pezón y este se tenso hasta convertirse en un enhiesto y sensible botón.

Aisling jadeo, embargada por las oleadas de placer. No obstante, el siguió saboreándola de forma implacable. Dejo un rastro de besos hasta su otro pecho, al que se dispuso a atender con idéntica y abrasadora meticulosidad.

 -Eidan- gimió ella,maravillada ante la mezcla de placer y de deseo que la estaba provocando.

 El regreso a sus labios mientras acariciaba y exploraba todo su cuerpo con las manos. Aisling anhelaba sus caricias, deseaba con todas sus fuerzas el indescriptible placer que le proporcionaban. En ese momento, Eidan deslizo la mano mas allá de su vientre para llegar al mismo centro de su ser.

El hada se relajo mientras los dedos del hombre separaban sus delicados pliegues y empezaban a tocarla en una intima caricia. Nunca había sentido algo semejante, algo como el calor que se concentraba en ese lugar que sus dedos acariciaban y atormentaban.

De forma instintiva, la shide froto el cuerpo contra su mano, tratando de conseguir aun mas éxtasis del que le proporcionaba. Eidan se puso rígido y se alejo de ella con una maldición.

 -¿He hecho algo mal?-pregunto ella con voz claramente afectada por la preocupación.

 -No puedo esperarte, Aisling -murmuro el - te deseo demasiado.

 Ella no capto el significado de sus palabras mientras paseaba la mirada por el cuerpo desnudo del hombre.El rubor le coloreo el rostro al contemplar como su miembro sobresalía de la tela de sus pantalones. Al instante, el volvió a acercarse. La miro con una expresión contrita y la aprisiono contra la pared.

 -¿Eidan?

  Le separo las piernas con la rodilla sin dejar de besarla. Aisling gimió al sentir la presión de ese duro muslo contra la parte de su cuerpo que palpitaba por el y se froto por instinto, haciendo que Eidan soltara un profundo gemido.

Con el cuerpo en llamas, ella se dejo llevar por el placer de sentir el cuerpo de Eidan pegado al suyo. Hasta que el la penetró. Ella jadeo. No había rastro de dolor que borrara aquel placer tan intenso. Eidan la levantó las piernas del suelo y se las colocó alrededor de su cintura. la insto a alzar la cabeza para poder mirarle a los ojos

. -Mírame -la ordeno.

 Ella obedeció. Cada vez que el se hundía en su interior, Aisling apretaba los dientes en un intento por sofocar los gritos de placer. Eidan no dejo de mirarla mientras escuchaba los gemidos de placer de la mujer. Podía sentir como el cuerpo de la mujer se relajaba bajo el suyo mientras se rendía cada vez mas a sus caricias.  El deseo lo estaba consumiendo.

Aisling gimió cuando el hombre profundizo su beso y empezó a acariciarle el pecho con el pulgar. Para su consternación, el hombre abandono sus labios, aunque empezo a deslizar la boca sobre sus mejillas y su cuello para luego ascender hasta la oreja. Con el cuerpo estremecido de placer, Aisling se retorció en respuesta al contacto de la lengua del hombre,que se hundía y giraba sobre la delicada piel del lóbulo.


Su cálido aliento le hacia cosquillas.

 -Te gusta...¿Verdad?-pregunto el.

 -Si,me encanta- susurro ella

. Eidan cerro los ojos con el fin de saborear mejor la sensación de estar dentro de ella. Se movió lentamente contra sus caderas, deleitándose en la cálida presión del cuerpo que Aisling ejercía a su alrededor.

Los suspiros de placer de la muchacha lo excitaban, y cuando empezó a mover las caderas para recibir sus arremetidas,creyo morir.

 Aisling le clavo las uñas en la espalda mientras se hundía en ella hasta el fondo,una vez y otra vez. Cada vez mas profundo al tiempo que ella lo instaba a seguir adelanto con sus manos y sus gemidos. Y cuando por fin alcanzo el éxtasis, la intensidad del placer estuvo a punto de hacer que se desmayara.

Aisling sonrió cuando lo sintió estremecerse y abrazarse a ella, sosteniéndola de las nalgas para colocarla después sobre la ca,a, derrumbándose contra ella.

Le rodeo las caderas con las piernas y se limito a disfrutar de la sensación de la piel masculina sobre la suya.De tenerlo todavía adentro.

 El hombre permaneció tumbado sobre ella tanto tiempo que la joven temió que se hubiera quedado dormido.

domingo, 28 de octubre de 2012

La Morrigan

La Morrigu, Morrigan, Morigan, Morrighan, Morgana.

 Sus personalidades son llamadas; Nemhain (pánico), cuyo aspecto espantoso adopta sólo cuando se presenta ante los que van a morir; Macha (batalla), que aparece bajo la forma de una hembra de cuervo y Badh, cuyo nombre deriva de bodbh, "corneja", aspecto con que incita a los guerreros a la batalla Tiene otros apelativos que hacen referencia a su condición. Tales como la "Gran Reina", que quizás sea el más popular y conocido, pero hay otros como "Diosa Suprema de la Guerra", "Reina de los Fantasmas" "Reina de los Espectros", "Lavador en el Vado". Su papel en la guerra es infundir en los soldados la fuerza (y la ira) para combatir. Morrigan es la diosa de la guerra, y por lo tanto de la muerte. Pero también representa la renovación; la muerte que da a luz a una nueva vida, el amor y el deseo sexual.Es una diosa triple, incluyendo a Bodbh y Macha como otras manifestaciones de Morrigan.

 La Morrigan es la diosa de la muerte que asume la forma de un cuervo. En las leyendas irlandesas Morgan, es La Morrigan a la cual se invocaba a la batalla por medio de una incitación de los cuernos de guerra o de los graznidos de los cuervos. Los cráneos de los caídos en batalla eran llamados "las bellotas de La Morrigan", es decir de la Diosa del Destino humano.

  Luego, vino la madre de todos los demonios, 
el cuervo negro, el alma de la guerra.
 Vino la Morrigan.
 Bajó volando de una nube negra.
 Se posó en una piedra enhiesta de Tara.
 Cantóle al Toro Negro así: 
 Inquieto estás, Negro,
 sientes que se agrupan para la matanza, 
alto grazna el cuervo sabio avisando
 que el enemigo invade ya los campos, 
viene ya a llevarse el ganado,
 ricas llanuras de cabezas, 
espigas que se ondulan suaves y asoman el cuello, v
erdes tallos de hierbas entre brotes bermejos, 
ya la guerra en su furia reduce las huestes a polvo, 
ganado que muge, cuervo cruel del pánico
 vuela entre cadáveres de hombres, 
oh, Negro, aflicción y alarido y aullido
 y guerra y bramido y graznido incesantes,
 vuela sobre Cuailgne un cuervo negro
, muertos los hijos, muertos los padres,muertos 
los parientes, muertos y muertos y muertos 
y más muertos y muerte muerte y muerte.

 También es símbolo del amor carnal y hasta de cierta promiscuidad sexual, pero carente en todo momento de culpa, dado que los antiguos celtas no veían el sexo como algo de lo que sentir vergüenza o ser algo culpógeno. Esta diosa también aparece como Faïthius y representa a la tierra de Irlanda. Concede la realeza al varón que la desposa. Es la hermosa joven que se transforma en horrorosa anciana que ofrece su amor al héroe elegido. Si éste la besa y yace con ella, le ofrece el país. También es vidente y anuncia la desgracias que van a llegar. La Morrigan, tiene la facultad de transformarse o mejor dicho metamorfosearse, siendo su animal preferido el cuervo o corneja.

Bajo este aspecto se presenta ante el Donn de Cuailnge, avisándole que va a morir. A menudo se representa como un cuervo o corneja aunque podía adoptar muchos formas distintas (vaca, lobo o anguila). Uno de sus dones más importantes es el de la profecía,que le es necesario para saber quien va a perecer y a sobrevivir en las batallas. A estos ultimos se les presenta como una mujer que lava sus ropajes en los rios o los lagos. Una de sus profecias mas conocidas es la siguiente:

  Veremos un mundo que no me querrá; habrá veranos sin pétalos, ganado sin leche, mujeres sin pudor, hombres sin valor, conquistas sin ningún fin… Bosques sin árboles, mares sin habitantes, juicios en falso contra hombres ancianos y sabios, malos defensores corruptos, todo hombre, un traidor; todo hijo, un ladrón. El hijo irá a la cama del padre, el padre a la cama del hijo. Cada uno de sus hermanos lo será por ley. No buscará a ninguna mujer fuera de su casa…En un tiempo malo, la indecencia engañará a su padre, a su hermana defraudará…”

 Pero sus profecías no siempre son de este tipo de augurios, sino que en ocasiones sus sabios consejos son tenidos en cuenta, como ocurrió cuando aconsejó al Daghda, de cómo tratar a los fomorianos, enemigos como ya sabemos de los "Tuatha dé Danann". Cuando los soldados estan en el campo de batalla y ven o escuchan a La Morrigan sobrevolando, saben que ha llegado el momento de trascender; entonces dan lo mejor de sí realizando todo tipo de actos heroicos, enardeciéndose en la batalla y despreciando la propia muerte. Morrigan es símbolo de la fecundidad,y como tal controlan las aguas que riegan la tierra dotando a los campos de vida (los lagos y los ríos).

En ocasiones, cuando algo la enfada,es capaz de controlar estas aguas alzándolas y utilizándolas como arma. Como diosa de la fecundidad es capaz de hacer engendrar a mujeres con el vientre seco, también a mujeres como castigo por su mala conducta. Es señora de las pasiones,capaz de crearlas en cualquier persona a excepción de los dioses que estén a su mismo nivel.

 Tiene control en el renacimiento y la muerte. Es la patrona de las sacerdotisas y brujas, ella es la señora de la venganza, la noche, la magia, la adivinación y las profecías; pero también es una diosa protectora de ríos, lagos y toda agua dulce. Pero, como diosa madre, es poseedora del cuerno de la abundancia, la cornucopia, a demás de tener un gran poder femenino sobre la fecundidad y maternidad. Morrigan era una de las esposas del Dagda. Durante la fiesta de Samhain, 1º de noviembre, se acostaba con Dagda para renovar la futura prosperidad de Irlanda. En este sentido, fue vista como la soberana de Irlanda. En algunos escritos antiguos, Morrigan tenía niños, posiblemente de El Dagda, pero el padre o padres de sus niños nunca son nombrados.

sábado, 20 de octubre de 2012

Shide de Samhain III



No había absolutamente nada en la vida de Eidan que le tachara de especial, de algo fuera de lo normal. Había crecido en el seno de una familia pequeña para la época. Su padre se había dedicado a la batalla durante mucho tiempo,y de el aprendió el arte de la guerra.

Pero su madre era completamente distinta....

Ella era una soñadora de la Corneja, es decir... El modo en el que la Diosa Morrigan se conectaba con el mundo usándola como conducto de sus deseos. Morrigan le mostraba visiones de lo que sería, de lo que debía ser...de lo que pasaba en el mismo momento y de lo que ya había ocurrido en un pasado, y era por ello que todo el pueblo la respetaba y que incluso jefes de otros clanes acudían a pedirle consejo sobre las futuras batallas.

Eidan había visto en su madre todas las facetas de la Diosa. Había visto a la Doncella, o al menos tenía fugaces recuerdos de cómo una mujer de cabellos rojo fuego le cuidaba siendo un bebé, cantandole antiguas leyendas junto al fuego. Había sido su Madre durante mucho tiempo enseñándole el respeto a los dioses y los conocimientos que podrían servirle como gran guerrero. Había visto a la Viuda, a la Anciana a la muerte de su padre, teniendo la mujer cuarenta años.... y había comprendido cuanto se amaban ambos al ver como ella se consumía lentamente. En esa época Airmind había sido muy semejante a Macha, quizás por eso Eidan tuviera tanto respeto hacia la mujer.

Desde luego era una unión curiosa,pues Morrigan era la reina espectral, la señora que llamaba a la guerra y quienes recogía a los muertos y en forma de cuervo los guiaba hacia el otro mundo. Era la señora de la pasión carnal, renovando las vidas perdidas en batalla... una pasión de la que sus padres habían disfrutado dando como fruto...a el.

Y pese a todo ese niño de cabellos rojos como los de su madre y ojos verdes como los de su padre no tenía nada en particular. Había jugado como los demás, había cosechado los campos y cazado la carne que llevarse a la boca. Había optado por la guerra a pesar de que su madre había intentado conducirle hacia la senda de los druidas bardos. En la guerra había sido fuerte, había pintado su cuerpo con vitrio y había terminado con muchos enemigos.

Pero cuando todo cambió fue aquella misma tarde.

Aquel día los jóvenes se habían preparado para la caza del Gran Ciervo para la celebración nocturna.Todos se habían internado en el bosque en las horas tempraneras de la mañana, cuando la bruma no se había alzado aun del suelo y no se podia ver. El animal, que buscaba cobijo para pasar el invierno, no les dio tregua y durante horas se mantuvo oculto a ellos.

Sin embargo con las primeras luces del crepúsculo algo cambio. La tensión en el cuerpo de Eidan, en su alma,desapareció por completo. Sin saber muy bien porque se vio guiado por una senda hacia un claro cercano donde se alzaban las antiguas rocas de los túmulos que durante mucho tiempo habían servido de tributo a los antepasados.
Alli espero, tomó asiento sobre una roca cercana respetando el túmulo, recuperó el aliento y apagó su sed tomando el rocío que había quedado en una planta cercana. Fue en ese momento cuando el majestuoso ciervo apareció junto a el como surgido de la nada.pues el joven siquiera le había escuchado llegar.

El,que era ya un cazador experimentado, quedó paralizado durante unos momentos antes de mirar a los ojos del animal. El, que había terminado con un gran número de animales a lo largo de su vida, vio en ellos una expresión que jamás hubiera podido imaginar: comprensión y serenidad, una expresión que no olvidaría nunca.

Y entonces...lo comprendió....No era que el hubiera encontrado al animal...  era que el animal le había elegido a el.

Su madre le había contado alguna vez que cuando matabas a un animal o una planta, parte de su espíritu se fusionaba con el tuyo, y así adquirias parte de sus conocimientos, sus capacidades y sus recuerdos, y era por eso que los grandes animales elegian a manos de quien morir, sobre todo cuando eran los dioses quienes los guiaban a ello.

El animal, grande...majestuoso y notablemente anciano,camino hacia el con la dignidad que solo esos animales eran capaces de guardar.Al quedar solo a unos metros de distancia,las piernas se flexionaron y el termino quedando arrodillado frente al joven que durante unos instantes no supo bien que hacer. Por suerte, Macha estaba allí.

-Debes rezar una oración a Dagda,pues ha sido el quien le ha enviado a tu encuentro.

La mujer había aparecido junto a las rocas,encorvada como siempre sobre su bastón, con el rostro cubierto por la ajada capucha de color negro, como si fuera la misma muerte allí presente. Eidan simplemente asintió,cerró los ojos... alzó dos dedos de la diestra para tocar su frente, y entonó el cántico que su madre le había enseñado para esas ocasiones

-Te doy  las gracias ,Dios Padre,
cuyo caldero derrama su plenitud en la tierra,
inundándola de perfumada belleza y renacimiento,
Tu que bendices la semilla que yace en el fértil suelo,
y nos proteges bajo tu poderosa mano.
Te doy  las gracias al Dios de la Tierra,
cuya música de arpa hace bailar las estaciones,
con gestos llenos de gracia, y pasos majestuosos.
Tú bendices a los juglares que nos regocijan
e invitas a las señoras y a los caballeros a enamorarse.
Te doy las gracias por haber atraído a tu hijo,
a quien nacio de tu carne,la tierra,
y por entregarlo a mi,en una ofrenda que volverá a ti.
Entonces la mano descendió hasta el puñal que tenía en el cinto y bajo este luego para clavarlo en el cuello del animal buscandole una muerte lo menos dolorosa posible. Este no profirió quejido alguno, ningun sonido de agonía...solo dejo que la vida escapara lentamente de él bajó la mirada del joven y de la anciana.

-¿Por qué ha pasado esto? -preguntó el.

Pero cuando la mirada del hombre buscó entre la oscuridad cada vez más intensa la figura de la mujer, esta había desaparecido de una forma tan silenciosa como se había presenciado en aquel claro. De pronto los sonidos del bosque volvían a ser normales, de lo que el se dio cuenta con el graznido lejano de una corneja.




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-¿Crees entonces que significa algo que haya dado caza al Gran Ciervo?- Pregunto Macha con tranquilidad mientras sus dedos acariciaban la rugosa superficie del bastón.

Aisling sirnio y observó al hombre. Eidan a su vez no apartaba la mirada del baile mas que para fijarla en ella de vez en cuando.No parecia escuchar de que estaban hablando, seguramente por gracia de las drogas que habian consumido aquella noche.

-No lo creo, lo se... y tu tambien lo sabes, por eso estás aquí.

De nuevo se creo el silencio y ninguna de las dos dijo nada,como perdidas en sus propios pensamientos. Macha masticaba tranquilamente un trozo de tierna corteza de sauce y Aisling tamborileaba con los dedos sobre la mesa siguiendo el ritmo de la música.

-El no sabe quien es.Tendrás que explicárselo... Y debes comprender que la misión que hay preparada para el conlleva un gran riesgo, un riesgo que debe -enfatizó especialmente esta palabra- asumir. El te escuchara... te ama.

Las dos esmeraldas que la shide tenía por ojos se fijaron entonces en aquella mujer. Si... conocía el influjo que los de su raza tenían sobre los humanos y en realidad nunca lo había deseado. No era la primera vez que yacía con un hombre la noche de Samhain, pero en aquella ocasión no deseaba más que disfrutar de la compañía humana. Ellos eran tan distintos... la perspectiva de que la vida terminaria les hacia tomarse la vida de una forma deliciosa.

-No es amor... es la curiosidad por lo desconocido contestó al fin.

Antes de que Macha pudiera contestar la mano del hombre aferro delicadamente la de la Shide,tirando un poco de ella,como invitandola a que se pusiera en pie.


-Vamos a bailar,Aisling....no querrás pasar esta noche sentada, Macha debe entender que los jóvenes deben disfrutar de estas fiestas a pesar de que ella ya no pueda.

Aisling sonrio ligeramente sosteniendo la mano del hombre con delicadeza para que este la ayudara a ponerse en pie y tirara de ella hacia el grupo de gente que en un amplio círculo bailaba alrededor de la hoguera central. Ciertamente era una danza hermosa en la que todos se sostenían de los brazos, de las manos, y se alzaban sobre sus pies con una gracia especial.

Aquel baile no se distinguia demasiado de los que realizaban sus gentes, ni aun los instrumentos que regalaban la música. Así que cuando ella comenzó a moverse pareciera que lo había hecho toda su vida.Era como si la música fluyera por sus venas y sus carcajadas de felicidad acompañaban al sonido como un instrumento más.

El no podía apartar la mirada de ella... era lo mas hermoso quehabíaa visto nunca. Cuando pensaba en algo que creara en él la misma sensación que ella solo recordaba uno de los atardeceres que se veían desde los acantilados, cuando el sol teñía de dorado y rojo el mar y el cielo. Cuando buscaba una sensación parecida a la que sentía con sus roces, solo podía pensar en el viento agitando las hojas de los arboles, en el lecho cálido en una mañana fria...

Y ella...Aisling...vivíaa aquellas sensaciones con todo su cuerpo. Ahora estaba concentrada en la música, en el baile, en el aura del hombre que por momentos parecía embriagarla. Podría decir que habían pasado unos minutos bailando pero en realidad fueron horas. Sus cuerpos quedaron sudorosos y cansados,y como pudieron se arrastraron hasta la cabaña de el, donde sin duda podrían hablar mejor.

Hablar...Las palabras eran poco en ese momento y se vieron obligadas a dejar paso al cuerpo,a los sentimientos escritos en la piel...al deseo.

Eidan habia alzado a la mujer en brazos para llevarla a la cabaña como preocupado por un cansancio que ella en realidad no sentia.Al llegar a la choza cerro la puerta de un puntapie. A continuación la bajo al suelo muy despacio, como si disfrutara de la sensación que le provocaba el roce de sus cuerpos.

A ella le temblaban ligeramente las piernas sin saber muy bien porqué pero sonrió cuando el hombre se giró para enfrentarla.

-Te ofrezco esta única oportunidad para que salgas corriendo de aqui ahora que todavía soy capaz de controlarme- le dijo mientras se ocupaba en sacarse la sobreveste por el hueco de la cabeza- Si te quedas,eres mia...de ahora en adelante.

Aquellas últimas palabras resonaron en la mente de la Shide como un eco lejano. Era la primera vez que la decían algo asi, la primera vez que alguien queria poseerla con el ansia que veía reflejada los ojos de Eidan. Pero por una noche...solo por esa noche....
-Soy tuya -susurro.

Y en esa ocasión,cuando la apreto contra el,m su abrazo fue rudo y exigente, alejado de la delicadeza que le había visto mostrar hasta el momento.Los labios de Eidan sabían a pasion y le hacían dulces promesas mientras el hombre empezaba a desatar con las manos las cintas de la blanca túnica.

En un gesto audaz también ella desató las ropas del hombre quitándole la parte superior para exponer ese torso duro y fibroso a sus ávidas manos. El siseó entre dientes al sentir sus dedos sobre la piel, que ardía de tal manera que Aisling creyo durante unos instantes que se abrasaría.

El hada se rindió a los anhelos que la habían invadido sin saberlo desde la primera vez que lo viera en la orilla de aquel lago...tan poderoso.,..tan increíblemente masculino.

Esa noche daría rienda suelta a sus fantasias y descubriria lo que se sentía al conocer a ese guerrero del modo más intimo que la naturaleza había dispuesto que una mujer conociera a un hombre.

Con mucho cuidado, paso los dedos sobre la cicatriz de la quemadura que tenía en el hombro preguntándose como se la habría hecho.

-¿Estás seguro de que puedes y quieres hacer esto? -Pregunto, temiendo el dolor que todo aquello pudiera causarle, pues desde luego ella no era una mujer normal.

El le tomo el rostro entre las más y la miró con los ojos cargados de pasión al tiempo que le acariciaba con el pulgar los labios inflamados y rojizos por sus besos.

-En este momento podría incluso volar.

Aisling sonrió.

Eidan dejó la mano sobre su mejilla y presionó los labios contra su garganta. La mujer se vio asaltada por un millar de placenteras descargas cuando el comenzó a dejarle un abrasador reguero de besos y mordiscos en el cuello, permitiendo que su cálido aliento le erizara la piel mientra su lengua jugueteaba con sensual abandono.

Ella le rodeó con sus brazos y recorrió con la mano su espalda desnuda.

Eidan se estremeció de placer. Jamas habia experimentado algo semejante. Nunca había estado con una mujer con la que se sintiera tan libre,y a la vez tan preso. Se dispuso a disfrutar del momento y del amor de ella. De su tierna acogida.

El hombre se estremeció ante la fuerza de las sensaciones que lo embargaban y ante la necesidad de poseer a esa mujer, que era lo más cercano al paraíso que había conocido a lo largo de toda su vida. Ese día soborearia cada recoveco de su cuerpo, la reclaramaria como nadie lo habia hecho jamas.

Se apartó un poco y contemplo esos ojos verdes rebosantes de pasión.

-Eres preciosa- susurro.

Ella respondió a sus palabras con un beso posesivo.Y por primera vez en su vid Eidan permitió que alguien lo poseyera. De hecho, se deleitó en esa posesión mientras se entregaba de buena gana a sus caricias.

La audacia de la mujer lo asombraba y lo excitaba. Cuando Aisling le acarició el mentón con los labios y le lamió la piel, el echo la cabeza hacia atrás y la dejo hacer. Un placer exquisito lo consumió.

El resto del mundo se disolvió y sólo quedó ella. Solo quedaron sus caricias, su aliento y su calidez.Su fragancia gemenina lo consumia.Lo llenaba.Lo hacia sentirse completo.No tenia mas vida que ella.Y, en ese instante, desterro todos los malos recuerdos de su existencia. No recordaría más pasado que aquel que fuera calmo, o aquel en el que ella apareceria. Ella sería su pasado, su presente y su futuro...cualquiera que este fuese.

Aisilig jadeo cuando Eidan le quitó la túnica y contempló con expresión hambrienta su cuerpo enfebrecido. Muchos la habían visto desnuda antes,pues era su estado natural, pero la sensación de él mirándola era nueva, turbadora y excitante,y la dejaba sin aliento. Embargada por una sorpresiva timidez,intentó cubrirse con los brazos.

-Mirame- le dijo el en un tono de orden antes de tomar sus brazos con las manos y extenderlos sin apartar la vista de sus ojos.

Ella hizo lo que le pedia

-No quiero que te escondas de mi.Nunca-dijo al tiempo que alargaba una mano para cubrir uno de sus pechos. El pezón se endureció ante la caricia, inflamandose contra su cálida palma- He esperado demasiado tiempo para encontrar a alguien como tu, me he contenido desde que te conoci para mirarte...y no quiero que te cubras ahora.

jueves, 18 de octubre de 2012

Shide de Samhain II

El hombre parpadeó un par de veces como si no pudiera creer que aquel ser se hubiera dirigido hacia el. Su voz había sonado hermosa, como llegada de la letanía de un sueño, como el murmullo de algún cercano riachuelo.

-¿Yo? Me...me llamo Eidan mi señora.

Allí sabían que los Aes Shide se encontraban más cercanos a los dioses que ningún otro mortal,como si estos les hubieran tocado con su gracia, y era por eso que les respetaban, más aún porque ellos cuidaban de los árboles, de los campos y de los animales que eran su alimento. El hombre se alzó lentamente quedando uno frente a otro, casi a la misma altura...salvo porque ella era ligeramente más baja.

Por unos instantes ninguno de los dos dijo nada,solo dejaron que sus miradas repasaran el cuerpo del otro aunque la de Aisling bien podía llegar más allá de la piel,la carne y los huesos,viendo incluso su alma y las sensaciones que ella creaba en el.

Entonces comenzó a caminar lentamente hacia donde se encontraba el. No le hizo falta rodear la orilla del lago porque sus pies parecían flotar sobre el agua,impregnando las plantas y los dedos de los mismos,pero sin llegar a sumergirse. Cuando ella llegó a su altura el hombre se sonrojo.

-Acabas de matar al Gran Ciervo, ahora tu eres el Rey Astado, tu deberás tomar a la Diosa... tu destino es grande Eidan, y deberás estar preparado para afrontarlo- Ella había hablado con voz calmada pero el hombre sabía o podía intuir que cuanto le había dicho aquel ser tenía un significado profundo- Pasaré la noche de Samhain contigo.





Y sin decirle más pasó a su lado rozándole con el brazo en dirección al poblado, el cual se averiguaba entre la frondosidad del bosque gracias a la luz anaranjada de las fogatas. A el...le costó unos instantes razonar cuanto le había dicho,lo que había ocurrido, pero luego se giró caminando rápidamente hacia ella.

-¡Espera! No puedes presentarte así delante de todo el mundo, quizás no te respeten todos tanto como te respeto yo.

Ella paró su caminar en seco y nuevamente le miró, ahora con una expresión en su rostro que dejaba bastante claro que estaba confundida....y mucho.

-¿A qué te refieres?

El no se había dado cuenta de que la desnudez para ella era algo completamente normal, que por ser un ser de la naturaleza no comprendía porque debían cubrir el fruto de la misma con ropajes, por muy ricos o hermosos que pudieran resultar estos.

-Bueno...-El siquiera sabía como comenzar a explicarle aquello- Entre mis gentes acostumbramos a cubrir nuestra desnudez...y no estoy muy seguro de que te respeten cuando sepan que eres...

¿Que era?¿Lo sabía realmente?Aún no sabía si aquello era real o tan solo fruto de un sueño del que desde luego no quería despertar. Ella simplemente sonrío al ver la expresión en el rostro del hombre y como las palabras parecían haberse consumido en sus labios.

-Un hada -Aclaró finalmente mientras consideraba lo que había dicho- No habrá problema por eso, puedo ocultar mi apariencia sin demasiado problema...Pero deberás girarte y jurarme que no mirarás ocurra lo que ocurra...por muchas ganas que tengas de hacerlo.

De pronto la expresión de ella se había vuelto preocupada y en cierto sentido había perdido el brillo que solía tener, incluso el sonrojo en sus mejillas. Toda su atención estaba fijada en el hombre y ahora esos dos luceros verdes que tenía por ojos parecían atravesarle.

-Lo prometo- contestó él con sencillez intentando que su voz sonara lo más sincera posible mientras se giraba dando la espalda a la mujer...¿que podía ver que no hubiera visto ya?.

La mujer se giró en cuanto estuvo segura de que el no miraria.Justo en ese momento un brillo muy intenso y verdoso comenzó a irradiar a su alrededor hasta que ella no parecía más que una enorme bola de luz, una luz atrayente que parecía llamarle. De pronto una parte en el interior del hombre pareció quedar fuera de su control. Sentía una lucha interna, tan fuerte que sentía cómo escapaba de su control por unos instantes...pero por suerte no fue así.

Cuando aquel brillo comenzó a apagarse paulatinamente se pudo ver que ella había cambiado ligeramente. Ahora su piel era pálida,sus cabellos de un color negro muy oscuro y no tenía alas. Sin embargo, sus ojos conservaban aquel color verde y, para ojos acostumbrados, un brillo que parecía guardarse en su pecho y expandirse por el resto del cuerpo bajo la primera capa de piel.

Además el cuerpo quedó cubierto por una túnica de finísima tela blanca que acariciaba su piel y no parecía semejante a ninguna que se pudiera encontrar sobre la tierra. Estaba abrochada a los hombros con dos fíbulas de oro, y a la cintura por un cinto de hilo del mismo material. Le caía hasta los pies,cubriendo estos y las sandalias que calzaban.

-Ya puedes girarte...¿Esta mejor asi?

Hacía tanto tiempo que evitaba el contacto con los mortales que sus costumbres le quedaban lejanas y borrosas, pero cuando el se giro, la observó, y esbozo una sonrisa en los labios ella supo que su apariencia en ese momento estaba lo suficientemente bien como para andar entre su gente.


-Si, vamos... y será mejor que me dejes hablar a mi y explicar...como te he conocido...para que intentes pasar desapercibida, aunque creo que eso en realidad es imposible -De ser más tímido él se hubiera sonrojado, acababa de darse cuenta de que le había dedicado un piropo, pues era algo que el nunca solía hacer.

Entonces la mujer se aproximo a él lo suficiente como para deslizar la delicada mano alrededor de su codo, agarrandole para acompañarle en su camino. El pudo notar que el tacto de ella, ademas de ser suave, era extremadamente cálido. Solo el primer roce de sus dedos presionandole hizo que una descarga eléctrica acariciara todo su brazo.

Entonces los pasos de ambos les condujeron entre los arboles, por aquel sendero que habia creado el hombre hacia no mucho,hacia el poblado.Según avanzaban los sonidos del bosque y de aquel lago quedaron atrás para dejar paso a los de las personas, los instrumentos...las risas los bailes... Todo lo que se estaba preparando para aquella noche de Samhain.

El poblado no era más que una serie de cabañas construidas en piedra y con el techo de paja, las cuales estaban colocadas principalmente en un círculo alrededor de lo que parecía ser una plaza central, en medio de la cual crecía un enorme roble que, a juzgar por los alimentos y las flores que tenia al pie,parecía ser objeto de adoración. De los techos de las casas salía humo pues había comenzado el frío y las gentes comenzaban a encender los hogares con los que pasar las duras noches.

La plaza aquella sin embargo era lo que mas habia llamado la atención de Aisling. Frente a las ofrendas y bajo las hojas de aquel roble se levantaba un altar tosco de piedra. Sobre el mismo y trabajadas en hierro se situaban figuras de los dioses principales: Allí estaban Dagda y la Morrigan juntos, unidos por una corona de espigas. El resto eran dioses menores, relacionados casi todos ellos con las cosechas. Había también manzanas,otras plantas y un enorme caldero forjado en plata del cual ella no llegaba a ver los detalles decorativos.

Frente al fuego central la gente danzaba,todos ellos vestidos con ropas de piel, pero sin embargo al darse cuenta de la presencia de la Shide allí muchos se frenaron en seco, y así pasó que incluso los músicos dejaron de tocar y se centraron tan solo en aquel ser tan especial que había hecho aparición en ese momento.

-Buena luna hermanos... Os traigo a una nueva compañera para que comparta con nosotros el fin del año, para que baile a la luz de las hogueras y la luna, y se entregue a los dioses igual que nosotros lo hacemos. Ella es.... -Se quedo callado al darse cuenta de que la mujer no le había dado su nombre.

-Aisling,mi nombre es Aisling.

Ese desde luego era un buen nombre para ella pues en lengua antigua significaba “sueño”, uno como el que estaba viviendo aquel hombre y del que desde luego no quería despertar.
El tiempo transcurrió rápido y poco a poco todo el mundo comenzó a sentirse cómodo con la presencia del hada. En realidad el aura que ella emitía era de una serenidad plena que se juntaba con la alegría de esa noche y los sentimientos encontrados en el último día del año, pues aunque ellos no pudieran verlo, el hada si percibía la presencia allí de los espíritus de los difuntos que aún caminaban por ese mundo,y los que habían aprovechado que aquel velo se volvia mas fino para visitar a la sangre de su sangre.

Sin embargo,sentada en el extremo de la misma mesa donde se encontraban ambos, estaba la figura de una mujer vestida completamente de negro. Las arrugas que adornaban su rostro eran claro signo del paso del tiempo, al igual que el blanco que cubría sus labios cabellos. La nariz era ganchuda y los ojos azules estaban velados por una capa blancuzca que daba a su rostro una expresión un tanto tétrica.

Cuando se puso en pie para caminar hacia la pareja se vio que estaba tan encorvada que debía sostenerse sobre una vara adornada con un par de plumas de cuervo colgando del extremo. Casi parecía que la suave brisa que corría esa noche sería capaz de tirarla al suelo. Cuando quedó a unos pasos de Aisling cruzó las dos manos sobre el callado y se quedo observandola.

-Oh...Aisling... Te presento a Macha, es una antigua hechicera de la tribu,dicen que mensajera de los dioses. Es quien....

Pero la mujer alzó la mano acallando a Eidan. Tanto la una como la otra sabían que no necesitaba presentación...y no porque se conociera de antes, sino porque la una podian mirar el alma de la otra y conocerse así más profundamente de lo que se llegaría a hacer con las simples palabras. Era una forma distinta de percibir aquella realidad interior sin embargo: Aisling lo veía como imágenes nítidas que aparecian en su mente,y Macha percibia sentimientos con una sensación muy parecida a cuando los recuerdos aparecían en tu mente.

El hombre no dijo nada. Desde pequeño le habían enseñado el respeto a los mayores, y como tal dejó espacio para que la mujer sentara sus cansados huesos,los cuales crujieron cuando volvió a sentarse. Aisling la examinó con curiosidad y en silencio, con una sonrisa adornando sus labios.

-Así que has salido de tu túmulo para pasar con nosotros la noche de Samhain.

No se notaba si aquello era una pregunta o una simple aseveración,pero en todo caso la shide asintió delicadamente con la cabeza. La gente había dejado las mesas después de consumir todo el vino especiado y las drogas que habían encontrado, y ahora danzaban alrededor del fuego perdiéndose unos en los brazos del otro, alzando al cielo oraciones a los dioses que los observaban aquella noche. Incluso al mismo Eidan le costaba centrarse en la conversación.

-Y has venido a buscarle a él.

-No -contestó ella con toda la tranquilidad del mundo- Vine para celebrar Samhain... pero los hados me llevaron hasta él y ahora deseo llevarle al cumplir el destino que los dioses han planeado para él, pues las coincidencias en este mundo no existen, solamente los caminos que ellos nos llaman a escoger.

martes, 16 de octubre de 2012

Shide de Samhain I


 El frío comenzaba a azotar con fuerza los campos de la bella Irlanda, las hierbas altas que pese al paso del tiempo seguían conservándose verdes, como debía ser en la Isla Esmeralda. Había llegado Samhain, ahora las gentes habían terminado de recoger las cosechas y los frutos de esos últimos arboles otoñales, y se preparaban para la llegada de un invierno, de una época oscura, que se presentaba especialmente fría.

Los días en aquella tierra eran extraños. Los cielos normalmente grises dejaban apartarse las nubes para que claros rayos de sol iluminaran los campos, muestra de como la luz atravesaba toda oscuridad. El viento mecía los pocos árboles que pintaban los prados y en los bosques susurraba entre la bóveda de hojas que cubría el techo. Un día gris y frío podía tornarse brillante y cálido, la luz del sol quedaba entonces velada por  una cortina de fina lluvia y la magia de la unión entre ambas esbozaba un arcoiris que remarcaba el horizonte en un hermoso cuadro.

Eibhlín dejo que sus alas se desentumecieran al abrirlas a su espalda. Estas eran de un color verdoso, semitransparente, que tomaba brillos dorados cuando repercutía en ella la luz del sol. No eran grandes, no tan grandes como para poder levantar el cuerpo de ella tan solo por su envergadura. No era eso lo que le daba la capacidad de volar,sino el polvo que se veía como impregnaba estas, como se deslizaba hacia el suelo con el mínimo movimiento de las mismas.

La apariencia de ella era como poco curiosa para alguien que no había visto jamás a un miembro del pueblo de las Aes Sidhe. Su piel era de un tono verdoso bastante claro y tenia una apariencia muy similar a la seda, delicada, suave... incluso en las zonas donde los tatuajes tribales marcaban su piel, en los brazos y los tobillos, y en la triple luna pequeña que adornaba su frente. Los cabellos eran largos hasta alcanzar la parte trasera de sus rodillas, de color verde oscuro, brillante, que parecía moverse enmarcando su rostro aun en los momentos en los que no corría ni la más ligera brisa. Sin embargo lo que más llamaba la atención de ella era sin duda alguna los ojos... unos ojos grandes, también verdes, pero con unas vetas doradas que se movían haciendo que la expresión de los mismos fuera tan profunda que pareciera atraparte en su interior. El resto de rasgos se asemejaban mucho a los de una mujer realmente hermosa: tenia unas caderas generosas, una cintura de avispa, un vientre plano... lo único diferente eran las orejas, que se volvían un poco más estrechas en la parte superior quedando así de punta. Un cuerpo hermoso que ahora se mostraba completamente desnudo después de salir del túmulo.


Los pasos de la mujer le llevaron sobre el suelo húmedo de rocío hacia lo que parecía ser un manantial cercano, un manantial de aguas cristalinas en las que se reflejaban las nubes teñidas de plata gracias a la luna. Aquel mundo era muy parecido de aquel del que venía ella, y a la vez completamente diferente, era por eso que le gustaba visitar aquel mundo cada vez que se lo permitían. Por eso le gustaba tanto Samhain, porque el velo que separaba ambos mundos igual que las brumas ocultaban Avalon era cada vez más fino.

Sus manos descendieron hasta el agua dejando que el líquido elemento rozara su piel haciendo que su propio reflejo se rompiese en un conjunto de ondas que se extendieron por toda la superficie. La imagen era curiosa pues en cierto sentido ella parecía una cerbatilla que se adelantaba a la orilla a beber, un ser hermoso que era poco común de ver... peligroso y atrayente a la vez.

Quizás fue por eso que el hombre que había en el otro lado de la orilla se quedó observándola  El había acudido allí para limpiar la sangre de sus manos, la que se había asentado allí después de dar caza a un gran ciervo que se usaría en el festín de aquella noche. El era uno de los cazadores de su poblado, de los mejores cazadores. Un chico joven que no tendría más de los 25 años, de apariencia fuerte y cabellos de un color rojo fuego. Sus ojos eran de color verde, pero de un verde mucho más claro y homogéneo que los de ella. Vestía ropas sencillas, unos pantalones de cuero y una camisa de lino en la parte superior, además de unas botas fuertes llenas de barro.

El había sumergido las aguas en el lago igual que ella,pero se había quedado totalmente paralizado al verla. Lejos se escuchaba el sonido de tambores y gaitas que interpretaban una melodía rápida que acompañaría seguramente el baile de aquella gente. Junto al hombre descansaba el cuerpo del animal, con los ojos cerrados y una marca pintada en vitrio azul sobre su lomo.Y fue precisamente aquello lo que llamó la atención del hada.

Era normal... los Aes Shide venían de un mundo donde acudían las almas de todos los seres muertos y era común que condujeran estas en su camino hacía ese mundo. Era por ello que, igual que el hombre sentía como que el corazón del animal había dejado de latir, ella sentía como poco a poco su alma se hacía más fuerte...y la presencia fantasmagórica más clara de modo que se esbozo en el ambiente como una nebulosa entre gris y plateada, extremadamente realista.

La mujer se puso en pie lentamente sin importarle que su cuerpo estuviera completamente desnudo, que los ojos del hombre la recorrieran por completo y muy lentamente.Ella era naturaleza, y como tal no había espacio para las ropas ni la más mínima necesidad de ellas.

-Tu eres el rey astado.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Luna de cosecha


Sentir la brisa fría de la noche acariciando tu rostro. Una brisa que recoge el olor salado del mar que se extiende a tus pies dejando que el mar embravecido golpee con fuerza las rocas que durante años han protegido esa tierra que pisas. Una tierra cubierta por una alfombra de tierna hierba verde, húmeda por las gotas del rocío nocturno. Una tierra que parece temblar cada vez que eso sucede, y que hace vibrar tu cuerpo pues parece casi como si la Madre Tierra quisiera ponerse en contacto contigo.

Con los ojos cerrados puedes percibir el susurro del viento entre las hojas de los arboles que tienes detrás formando un bosque que huele a lluvia, a plantas medicinales... a naturaleza. Desde allí llega el ulular de los búhos que disfrutan de los últimos instantes de oscuridad antes del tempranero alba que los empuje hacia sus escondites. Un bosque lleno de vida y, al mismo tiempo,de paz.

La brisa... aquella brisa calmada... acaricia tus finas ropas dejando que estas se deslicen por tu piel como si fueran los gestos de la persona que más te ha querido en el mundo.Mece tus cabellos jugando con ellos, acariciándolos como si fueran los dedos de tu madre que intentaba darte confianza antes de dormir para que nada te asustara en esta vida.

Cuando abres los ojos se extiende ante ti el más hermoso de los cuadros del mundo, aquel que solo puede mostrarte la naturaleza. El sol apenas ha comenzado a surgir allá por el horizonte lejano y ahora desperdiga sus rayos dorados y naranjas sobre las aguas, haciéndolas brillar como si se tratara de un millar de diamantes engarzados en el manto acuoso. Las nubes toman una cantidad infinita de matices. Ahora son blancas, si, pero también doradas, azules, grises, plateadas... la casa de unos Dioses que nos muestran la belleza del mundo en cada cosa que ellos crean.

Poco a poco el astro de Apolo se alza en el aire dejando ver como los arboles a tu espalda toman esos mismos colores, los colores del otoño que trae la mudanza de todo cuanto has conocido hasta el momento, desvelando que la naturaleza es la misma escuela de la vida.

Y entonces te sientes en paz...porque sabes que como el día, todo termina para volver a comenzar, y que como las estaciones... la vida cambia continuamente, volviendo a un punto de inicio que sin embargo nunca es el mismo. Que si abres los ojos (sobre todo los de tu alma, que muestran mejor las cosas que ningunos otros) te darás cuenta de que en el mundo hay una gran cantidad de cosas hermosas de las que disfrutar, de las que normalmente no nos damos cuenta porque simplemente no nos paramos a apreciarlas.

Y entonces... sueñas no con un mundo nuevo, sino con tener la fuerza y el valor suficiente para apreciar las cosas tal y como son, dejando que lo bueno te calme y lo malo te enseñe. Sueñas.... con esa Nella Fantasia.


Feliz Luna de Cosecha a todos los neopaganos.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Juego


    A veces jugamos a un juego del que solo tu tienes las normas. Un juego que no podría decir cuando comenzó, cómo o por qué. Un juego al que no quiero jugar... pero juego por no perderte. Y lo más curioso de el... es que ninguno admite su participación.

 Si tu me dices algo; te creo. Si yo te digo algo...me crees...creo...¿Nos creemos? Un juego de apariencias, de máscaras y columnas de humo... donde nada es lo que parece y nada tiene más sentido del que queremos darle nosotros mismos.

 Si te pierdo lloro, si me pierdes... juegas, y aun no tengo claro si es mejor la victoria o la derrota, o simplemente seguir jugando hasta el final de los tiempos, hasta que acabe el tablero, hasta que yo diga "jaque" y tu digas: "ya no eres mi reina".

Una arriesgada partida en la que yo juego malas cartas y doblo cada vez más las apuestas y tu,con la mejor jugada, pones  cara de poker como si nada ocurriera, como si no supieras que tienes la mano ganada, todos tus flancos cubiertos y las apuestas aseguradas.... porque no tienes nada que perder.

Yo juego corazones y tu espadas.





martes, 25 de septiembre de 2012

Atrapados en azul




Hoy, 26 de Septiembre de 2012 no dejo de pensar que me hubiera encantado estar en Madrid en el movimiento "Rodea el congreso". Puede que la imposibilidad de estar allí sea lo que me conduzca a escribir esto para que... por un lado quede constancia de mis pensamientos, que están con todos esos valientes que han salido a la calle, y por otro lado dejar mi granito de arena para que estas cosas no se olviden. Tengo 22 años y la gente dice que en materia de política parezco anclada en el pasado (si, curioso que digan algo así a una estudiante de historia), y supongo que en cierto modo es verdad. En mi familia he bebido siempre de la izquierda. Mi abuelo fue un maqui con una historia hermosa y triste a la vez de la que me siento profundamente orgullosa, y mi madre.... bueno,ella vivió la dictadura y luchó contra ella como podía hacerse en esos tiempos, corriendo delante de los grises.

 Desde luego no digo que aquellas fueran buenas épocas (que no lo eran), pero si algo tengo que reconocer es que la gente luchaba por sus derechos más de lo que se hace hoy en día.Se que la situación no es la misma, que antes las cosas estaban mucho peor... Pero lo que realmente me preocupa es que cada vez nos acercamos más al año 37 y muy poca gente, de mi edad sobre todo, parece darse cuenta de ello. ¿Los motivos? Podría dar mucho. Desde que tenemos una juventud que cada vez se preocupa menos de lo que les rodea prefiriendo la fiesta,las copas, los videojuegos... que preocuparse por su propio futuro.La pasividad y la poca preocupación en resumen.

 Podría decir también que es culpa de la desesperanza y la apatía. Porque hablando de estos temas he escuchado muchas veces: ¿Para que voy a hacer nada si por mucho que me esfuerce no va a cambiar nada? Hay quien diría que esto es simplemente vagancia, y supongo que en parte es por esto. Y luego están quienes piensan que la situación está bien como está, porque total,y en sus palabras "Al menos ya no estamos en una dictadura" o "¿Y que prefieres?¿Un estado comunista?. También un "no estamos tan mal como parece". Supongo que todas las opiniones son respetables, pero estas me parecen... desde llevar las cosas a los extremos, hasta cubrirse los ojos para no ver la cruda realidad.

 Y es que queridos lectores (y esta es mi opinión) nos encontramos en un sistema que nos da una democracia ficticia en las que nos piden que votemos como borregos, en masa, y nos contentemos después con las decisiones que los de arriba toman tan solo porque han sido elegidos por el pueblo. Pues no.Yo y muchos otros no estamos conformes con que vivan bien quienes roban mientras el resto se muere poco a poco de hambre, mientras nos aproximamos cada vez más a un país del tercer mundo. No estamos conformes con que las decisiones sobre nuestras vidas se tomen allí a lo lejos, en Alemania, por la Troika, Merkel o la pu... madre que los pario a todos ellos. No estamos conformes con que se nos recorten libertades mientras las leyes amparan a quienes roban,matan... No estamos conformes con muchas cosas. Pero por suerte parece que la gente está despertándose poco a poco de su sueño de la bella durmiente, está volviendo a salir a la calle, está enfentándose cara a cara con los culpables de que el país (y otros países) estén como estén. Y (generalmente y dejando de lado a unos cuantos) lo están haciendo con un civismo que es ejemplar para el resto de la población.

 Eso es lo que he visto hoy en Madrid...lo que quiero agradecer hoy desde la distancia en este pequeño rincón, porque son estas pequeñas cosas las que me devuelven la poca fe que tengo ya en la humanidad. Y sin embargo hoy me ha hervido la sangre al ver determinadas escenas protagonizadas especialmente por la policía. Hoy he visto como pegaban a gente inocente que solo luchaba por sus derechos, gente joven... también ancianos que no tenían como defenderse. He visto como hacían lesiones medulares a un chico que quizás quede paralítico para el resto de su vida, que ahora está en estado crítico en algún hospital madrileño. No digo que todos los policías sean iguales pero... amigos...¿No os dais cuenta de que vosotros sois trabajadores como el resto?¿Que los derechos que ahora nos quitan son los vuestros, los de vuestras mujeres, los de vuestros hijos?

 Y lo peor de todo es que vosotros sois quienes protegeis a los que incumplen la ley y la constitución que habéis jurado defender,y que por sus ordenes maltratáis al resto? Porque los tronos de todos esos están sujetos sobre dos pilares fundamentales: el pueblo que trabaja para ellos, que da dinero a sus empresas, que los elige en las votaciones... y por vosotros, que controláis a ese pueblo para evitar que ese trono se rompa.

 Pensad que pasaría si no cuidárais de ellos, a quienes tendrían que recurrir y si no les valdría más acceder a lo que el pueblo pide. Porque dicen que "rodear el congreso es un atentado contra la democracia" pero parecen olvidarse de que el congreso es la representación del pueblo. Un lugar a donde solo podemos acudir una vez cada cuatro años... porque ir en cualquier otro momento se considera golpe de Estado...¿Es eso libertad? Y entonces recuerdo las palabras de Ismael Serrano en una de sus mejores canciones:



lunes, 24 de septiembre de 2012

Memorias de los D´Angelo VII


-¡Ya basta! -terminé por exclamar al observar la actitud de ambos vampiros.En un alarde de valor interpuse mi pequeño cuerpo entre los de ellos,grande y fuertes- no soy un objeto que os podais disputar...tengo sentimientos,aunque vosotros pareceis carecer de ellos.

Mis ojos se posaron en los de Alexandros y el relajo un poco su postura amenazante. Me mataba...su mirada...la sentia en lo mas profundo de mi oscura alga preguntandome por que esa reaccion, era como si tirara de mi para que me acercara a el. No dijo nada,pero tampoco hizo falta, descubri que las palabras no son el unico medio de conversacion.Le habia tranquilizado con mi gesto adusto y frio,incluso quizas dolorido.Yo no podia ocultar mis sentimientos como el.

-No Alex...tu me transformaste y acepte estar contigo hasta el final...pero hay algo que tu nunca podras darme: amor...y da la casualidad que es lo unico que he buscado de verdad toda mi vida...permanecere a tu lado mientras yo lo escoja,pues no soy tu pertenencia...ni la de el...no soy pertenencia de nadie.

El empezo a separar los labios para decir algo pero Camael se le adelanto aprovechando que ambos estabamos distraidos para aferrarme de la cintura y,con una serie de movimientos tan agiles como solo lo podian ser los de un vampiro,alejarse hasta posarse en una de las repisas. Intente alejarme de el,intente soltarme...pero no podia.Llevaba dias sin comer y,aunque los vampiros guardamos mas fuerzas de lo normal,no podria luchar contra el en tal estado de debilidad. Me entro el panico y solo pude lanzar un grito llamando a Alexandros quien,justo en el momento en que su rival me habia puesto las manos encima,se habia lanzado a su persecucion.

Ambos eran agiles en extremo.Nunca sabre como Camael pudo despistar a Alex aun cargando con mi peso.Lo cierto es que veia pasar los tejados de las casas a mi lado,algunas a excasos milimetros,pero nunca llegue a chocarme,ni siquiera a magullarme. Alexandros nos siguio la pista en un principio,de vez en cuando le veia asomar entre alguno de los tejados,pero Camael no tardaba en despistarle.Al final nada.

No se cuanto tiempo paso en la persecucion.Lo cierto es que despues de dar varias vueltas por toda la ciudad intentando despistar a mi hacedor llegamos a un pequeño cementerio situado en las afueras. Camael me dejo en el suelo frente a el y pego su cuerpo al mio. Una vez mas intente separarme..

-Yo que tu intentaria enfadarme lo menos posible....yo no tengo el mismo caracter que tu Alex,y no me importa pegar a una mujer.

Sus palabras me asombraron tanto que deje de revolverme al instante. ¿De verdad seria capaz de alzarme la mano?

-Ponte esto- dijo señalando un vestido que habia encima de una tumba-y date prisa,no quiero permanecer quieto en el exterior mas tiempo de lo necesario.

Su mano seguia aferrando mi muñeca con fuerza.¿Para que demonios querria que me cambiara de ropa? El vestido en cuestion parecia sacado de uno de los muchos burdeles de mala muerte que habia en la ciudad.Una ves puesto el escote no dejaria nada a la imaginacion. Sabia que no tenia mas opcion,que si no me vestia con el cumpliria la promesa expresada segundos antes. Tonta de mi crei que al menos se giraria y me dejaria vestirme en la intimidad,y como una niña pequeña e ignorante le dije:

-Suelta mi mano y date la vuelta para que pueda desvestirme entonces.

La carcajada que nacio de su garganta como respuesta retumbo en todo el cementerio.

-¿Crees que soy tonto niñita? Si te suelto no tardaras en escaparte y bastante cansado estoy ya como para ir corriendo detras tuyo por todo el cementerio...te cambiaras aqui,ahora,delante mio.

Aferro el escote de mi vestido y tiro hacia abajo rasgando la tela por completo dejando caer los jirones al suelo.Mi cuerpo quedo entonces cubierto tan solo por la ropa interior que no era mas que un bajo semejante a un camison,de seda,que dejaba apreciar las formas de mi cuerpo.Pero no se contento con eso. Los ojos en los que yo habia visto brillar el cielo ahora eran oscuros,como un dia tormentoso. Con un tiron mas descubrio el resto.Mi cuerpo palido brillaba con intensidad bajo la luz de la luna,casi como un reflejo. El recogido de mi pelo se habia soltado parcialmente por la persecucion y dejaba caer pequeñps mechones de cabello anaranjado sobre la espalda y los pechos que,por el miedo,se econtraban excitados. Una vez mas queria llorar y no podia.

-Si...desde luego Alexandros tiene un gusto exquisito en cuanto a mujeres se refiere -dijo dejando que sus dedos acariciaran desde mi menton hasta mi cuello descendiendo por mi cuerpo hasta mis senos.Alli pellizco los pezones arrancandome un pequeño gemido de dolor- dime...¿Te ha tomado ya?

Le mire directamente a los ojos y por mi mente pasaron los recuerdos de los instantes pasados unas horas atras con Alexandros.Sus caricias habian sido tan distintas... cargadas de cariño,aunque yo no lo habia visto en aquel momento. No conteste...no tenia por que darle explicaciones sobre mi vida...total,si queria tomarme lo haria si queria yo o si no.De pronto se me ocurrio que me hubiera gustado que mi primera vez fuese con Alexandos...



Memorias de los D´Angelo VI

También el carnaval era diferente viéndolo con los ojos de la vampira que era en ese momento. Podía percibir mucho mejor la música y,a diferencia de las otras veces en las que me había sentido perdida entre tal cantidad de gente ahora podía sentir a cada persona, sus movimientos e incluso sus pensamientos y deseos. Alexandros permanecía a mi lado, bajo los soportales de piedra de la plaza, ocultos por las pocas sombras que había en una noche tan luminosa.

-Tienes que tener cuidado de que no te vean princesa...aquí hay gente que antes te conoció, mujeres que fueron tus amigas, otras que te envidiaron, otros que quisieron poseerte...

-Mi lección de hoy...es...¿Esconderme? -pregunte mientras mis ojos como dos esmeraldas se posaban en cada una de las personas,unas conocidas y otras no.

-No no,pequeña...tu lección de hoy es la caza.

Tomo mi mano conduciéndome sin miedo ninguno a mitad de la plaza,mitad del baile, donde el resto de parejas se encontraban moviéndose al ritmo de un hermoso vals interpretado, como siempre en esa ciudad,por instrumentos de cuerda y alguno de viento. La zurda del vampiro se poso en mi cintura entallada por el vestido mientras que la diestra agarraba mi mano haciéndome girar junto a el. Si nuestro primer baile había sido hermoso a los ojos de quien nos había visto este tenía que ser perfecto. Parecíamos hojas movidas por el viento. Un solo cuerpo en vez de dos como eramos. Esta vez no me choque con el,no tropecé una sola vez.Los dos estábamos al mismo nivel, coordinábamos perfectamente los movimientos,como si hubiéramos ensayado meses.

La gente nos miraba.Me miraban sobre todo los hombres,pues las mujeres estaban mucho más atentas a Alex. Pero nadie parecía reconocerme,y eso me impresionó...¿Tanto había cambiado mi aspecto? Varias amigas me vieron y en sus ojos solo pude ver envidia,eran mujeres a las que conocía practicamente desde que era un bebe y ahora no me reconocian. No era yo misma...ya no era la Calypso que disfrutaba llamando la atención de los hombres, charlando de ellos con mis amigas... desde que me había transformado buscaba más...más...

-¿Tanto te querían?¿Tanto se preocupaban por ti para ni reconocerte siquiera? Tu sigues siendo tu,a un nivel superior...pero siempre guardaras tu esencia. Es lo que hay que amar de una persona,la esencia,lo que la hace actuar de una manera u otra y no los cambios que pueda sufrir con el tiempo...el ser humano es algo demasiado voluble,tanto,que si no aprendes a apreciar a pesar de esos cambios nunca encontraras el amor verdadero.

¿Y lo decía el?¿El que solo me buscaba por el placer y la necesidad de compañía? ¿El que me susurraba palabras dulces a pesar de que estas carecían de todo el sentido? El no sabía amar...solo desear,y poseer. No sabía apreciarme, solo quería moldearme a su antojo hasta que llegara a ser como el: un ser sin más sentimientos que la propia satisfacción.

Me aparte de el y,aunque fue delicadamente, se tuvo que dar cuenta de que estaba enfadada. El tono de voz con el que le hablé después era totalmente glacial.

-Tu no sabes amar...no comprendes el amor...no eres quien para darme lecciones.No te molestes en enseñarme nada esta noche,puedo cazar yo sola.Ve y pásalo bien.

Por un momento dude si marcharme o no,pero al ver sus ojos fríos,inexpresivos,al ver que no parecían haberle dañado lo más mínimo mis palabras y que no hacía nada por retenerme me separé de el y camine entre la gente,apartándome del centro y buscando una de las puertas de salida entre los soportales. Sentía la sed de sangre latiendo en mi garganta,pero el dolor de mi corazón era más grande aun y no me apetecía buscar una presa. ¿Mataría ahora que era consciente de mis actos?¿Tendría la fuerza de voluntad para hacerlo?.

Por suerte mis pasos me condujeron hacia un balcón sobre uno de los canales donde no había nadie.Solo esperaba que el no me siguiera, necesitaba estar sola. La brisa cálida proveniente del Mediterráneo me hizo sentir bastante mejor. Quería llorar y de nuevo no podía.

-Alexandros es una persona complicada...¿No es cierto? -pregunto una voz detrás de mi.

Por un momento creí que me había vuelto loca y estaba hablando conmigo misma pues...¿Como era posible que alguien me preguntara por el? Mataba y no se relacionaba,cualquier persona que había averiguado algo sobre el había muerto según me contó días atrás. Pero no,esa no era mi voz. Fue cuando me gire y vi aquel cuerpo delante mio cuando me di cuenta de que mi hacedor me había mentido y el no era el único vampiro de Venecia.

Era un joven alto,más fuerte que Alexandros pero también menos hermoso...o quizás hermoso de una manera diferente. Su piel no brillaba tanto,pero en cambio tenia unos ojos azules preciosos,como un trozo de cielo por la mañana,ese cielo que ya nunca mas podría ver y que de pronto se me antojaba tan necesario.El cabello rubio como los campos de trigo que se extendían en las campiñas de las afueras.Me sorprendió porque a pesar de ser un no muerto me recordaba a un día de verano más que ninguna otra cosa que hubiera visto en mi vida en la oscuridad.

-Estarás sorprendida al verme hermana... seguramente no pensabas encontrar a ninguno más de nuestra raza en la ciudad,o quizás en el mundo-dijo caminando hacia mi hasta ponerse a mi lado.

Sonreí.Era el segundo vampiro que conocía,pero este no me tomaría por sorpresa.

-Quizás en esta ciudad si...pero confío en que existan más como nosotros en el resto del mundo...alguien ha tenido que crear a Alexandros...¿O no? Lo que no entiendo es por qué me llamas hermana.

Sonrió ampliamente mostrando sus dos colmillos que brillaron a la luz de la luna.Parecía un David de la escultura griega.

-¿Por qué? Bueno,me sorprende que a Alexandros se le ocurriera tomar a su lado una jovencita tan tonta...cierto es que le gustan bonitas,y tu lo eres... mucho... pero me sorprende que cambiara tanto sus gustos.Las jóvenes guapas se pueden conseguir en cualquier lugar,pagando o sin pagar,como bien sabe. El me creo...por eso soy tu hermano,porque somos hijos de las tinieblas por el mismo padre.

Sentí los celos apuñalandome por dentro.Esa sensación tan conocida en el pecho y en la boca del estomago.Es como el hambre,pero mucho más intensa, mezcla de impotencia,odio, ira... Y después la incomprensión... ¿Por que no me había contado nada de eso?.

-Aunque peor que vivir con el,como yo lo sufrí con el, es enamorarse....¿No crees? Es una persona demasiado pendiente de si mismo para preocuparse de nada mas...no se preocupaba de mi cuando era su aprendiz y dudo que ahora se preocupe por ti...Seguro que no sabe lo que sientes...¿Me confundo?

Forme una mueca de disgusto en la comisura izquierda de mis labios y asentí lentamente.La sonrisa de el se torno maliciosa.Su mano se alzo hasta apartarme un mechón rebelde de mi rebelde cabello rojizo y ponerlo detrás de la oreja.Su mano acaricio su mejilla. El tacto era también diferente, no sentía el mismo calor que con Alexandros... ¿O sería que yo me imaginaba ese calor porque estaba enamorada de el? Fuera como fuera aparte la mano de un manotazo no demasiado fuerte.

-Nunca me toquéis sin mi permiso.

-Oh no...muñeca...yo no te obligaría a nada... -la pronunciación en el yo inicial me llevo a pensar,sin confundirme,que se estaba comparando con Alexandros. ¿También a el le había transformado sin consentimiento?

-Si pequeña...si- sus manos se aferraron a mi cintura desde atrás,pues yo seguía observando los canales de Venecia desde la balconada- me transformo...me dijo que vio algo diferente en mi y después simplemente me prometió el cielo...cosas que nunca llego a cumplir...hasta que se cansó de mí y me dejó de lado...como te pasará a ti... Sabes que tengo razón porque te identificas con cada palabra que estoy diciendo.

Mi cuerpo se estremeció.Me pegó mas a el. Hubiera querido apartarle de mi,pero no podía, sabía que sin beber la sangre que necesitaba estaba mas debil de lo normal,y no podía enfrentarme a un vampiro sin la más mínima experiencia...Además, como el decía, algo dentro de mi,unos hecho que me parecían más que claros y lógicos en ese momento,me llamaban a escucharle en busca de una vía de salvación.

-Solo intentas ponerme en su contra...-dije aún así.

-No...intento darte la oportunidad de elegir lo que quieres para ti misma -tomo mi rostro por el mentón girándole hacia el delicadamente y obligándome a mirarle. Sus ojos...esos ojos que reflejaban otra cosa más que Alexandros me había arrebatado, esos ojos de cielo- es cierto..eres vampira y lo seras durante toda tu vida.... pero no tienes que seguir las ordenes de un chupasangre que se cree el Dios del mundo y que sin embargo no puede mirar mas allá de su deseo.

Y me beso. Fue como ver llover a través de un cristal: sabes que si estuvieras fuera tendrías frío, estarías empapada,pero no serán mas que reflejos,recuerdos de tu mente sobre una realidad que no estas viviendo. El vampiro,aquel vampiro tan extraño,me besaba intentando arrancar de mi algún sentimiento similar a los que profesaba hacia mi hacedor,pero no lo conseguida. Es sencillo...hay dos tipos de amor: el que nace el primer día y es como el fuego,siempre cálido, abrasador e incapaz de dejar ver nada mas...y el que se crea con el tiempo...solo un calor,como una brisa templada,que se mantiene así colgando de hilos. Alexandros me había hecho experimentar el primero,aunque quizás el no lo sintiera,y aquel desconocido tendría suerte si algún día llegaba a sentir el segundo por el.

Coloque las manos en su torso con intención de apartarle,pero justo en ese mismo momento sentí como algo tiraba de el separandoló de mi.Escuche un rugido similar al de una fiera y,cuando abrí los ojos,vi la sombra de Alex y la de el frente a frente,en posición de ataque. Si habeis visto a dos lobos peleándose tendréis una idea de la escena. Primero se observan,con paciencia, evaluando al contrario y sus puntos debiles,despues atacan. Estabamos aún en la primera fase y yo,para que nergarlo,estaba aterrorizada.

-Calypso,vete de aquí -rugió Alexandros haciéndome un gesto con la mano.Su cara,la de ambos,se habia deformado haciendo unos gestos tan adustos que incluso tornaba sus hermosos rostros en imágenes parecidas a las gárgolas.

-¿Otra vez dando ordenes?-pregunto el vampiro relajando un poco la postura,al menos en apariencia.Alexandros sin embargo no se relajaba un segundo,no le daría tregua alguna- ¿Cuando aprenderás que tus hijos tienen que tomar sus propias decisiones? ¿Ves lo que te decia,preciosa? Nunca te dejara libre,tendrías que venir conmigo.

No me movería de allí.Primero porque estaba tan asustada que mi cuerpo no podía moverse.Si a Alexandros le pasaba algo no me lo perdonaría jamas. Después porque quería entender todo de una vez,si mi padre me había mentido o no. Una vez vio el ultimo que no me moveria,que no podía o no quería hacerlo,hablo al otro con una voz gutural, como de ultratumba, cargada del mas grande de los odios.

-No la tocaras Camael...no te atreverás a ello...antes tendrías que terminar conmigo.



 

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